Convertir una innovación científica en un negocio puede requerir mucho más que desarrollar un buen producto. En sectores como la salud y la alimentación, las startups también deben superar procesos de validación, encontrar clientes, adaptarse a industrias tradicionales y demostrar que sus soluciones pueden escalar.
Con ese reto en mente, Tec Startups, iniciativa del Tecnológico de Monterrey enfocada en emprendimiento, puso en marcha dos programas de incubación: el DIT HealthTech Incubator, junto con Distrito Tlalpan, y el AgroTech & FoodTech Incubator, creado en alianza con Distrito QRO.
Entre ambos programas participan 18 startups y más de 30 founders de México, Costa Rica y Perú.
De la validación a la siguiente etapa de crecimiento


El programa de healthtech seleccionó 11 startups de 10 ciudades de México, con soluciones en inteligencia artificial y software clínico, biotecnología, salud digital, diagnóstico, salud pública y prevención.
Las compañías se encuentran en diferentes etapas: tres ya generan ingresos recurrentes, tres validan sus propuestas mediante prototipos, cuatro realizan pruebas con usuarios reales y una está en una etapa temprana de tracción.
En Querétaro, otras siete startups y 12 founders trabajan en soluciones para los sistemas agroalimentarios. Tres desarrollan bioinsumos y microbioma, dos trabajan en trazabilidad y datos, una en proteína alternativa y otra en agri-robótica y hardware.
Aunque los sectores son diferentes, ambos programas parten de una misma metodología: identificar qué está frenando a cada startup y construir un roadmap de acuerdo con sus necesidades.
El acompañamiento, que tendrá una duración de tres meses, contempla siete dimensiones: producto, clientes, ventas, funding, empresa, operaciones y desarrollo humano.
Además de las mentorías, el kickoff de los programas incluyó sesiones sobre venture capital, encuentros con actores del ecosistema y un bootcamp de Growth Strategy dirigido por Andrés Hernández.
Para las startups, el objetivo no será necesariamente llegar al mismo punto. Algunas buscarán validar su propuesta comercial, mientras otras deberán fortalecer ventas, producto o preparación para levantar capital.
La apuesta del Tec de Monterrey es acompañar a cada equipo en el obstáculo que actualmente limita su crecimiento y ayudarlo a dar el siguiente paso hacia la construcción de un negocio sostenible.








